¿Será esto una especie de instinto que el hombre tiene, de tener a alguien a quien idolatrar, endiosar, sino no está contento con su vida? ¿Y también habrá un instinto a quien odiar? ¿A quién poner como lo peor, el malo, el ladrón, como si fuera el demonio? Y no habiendo a quién endiosar ¿busca inconscientemente igual no hay a quién odiar? ¿Es una necesidad (espiritual) tener a quien endiosar y a quien odiar con toda el alma? ¿Y en política ven a un político como el dios y al adversario como Satanás? Aún en el deporte, especialmente en el fútbol, había un fanático de un equipo que decía que todos los jugadores del equipo adversario y rival de siempre en un clásico, eran malos… siendo más bien buenos, se enceguecía en mirar lo que es: su fanatismo enceguecía su razón.
Ahora, conforme a esto, ¿creer en Dios es una especie de instinto? ¿Creer en el demonio también? Creían en Dios desde el principio de la humanidad: los Incas creían en el Sol como Dios, por ejemplo. Si es un instinto, de acuerdo a lo que vimos sobre la Existencia:

Ese instinto lo pondría el espíritu, luego Dios, no viene de la nada; esto lo pondría Dios para advertirnos, para cuidarnos.
Ahora, suponiendo que ese instinto puso la naturaleza para que el hombre se cuide: los unos a los otros, y así se conserva la vida igual que el instinto del hambre; y Dios no existe sino es simplemente un instinto sin razón de Dios sino para conservarse en la vida; la naturaleza sería un ser que puso, luego siempre se considera a Dios pues ¿de dónde tiene ese espíritu la naturaleza? Es pues el espíritu de Dios; entonces siempre existe el Creador, Voluntad y razón de la Existencia (San Juan, cap. 1º) Y como digo en El Objeto, la razón de la existencia de la naturaleza está en que esta es para nosotros, somos el objeto. Y así imperfectos, Dios nos da voluntad y libertad para hacer en el mundo, sino no existiríamos.
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